“Esta planta ha sido deficiente durante tanto tiempo… que los trabajadores han aceptado que un desempeño por debajo de los estándares es la norma. No sólo teníamos que arreglar problemas físicos, sino que el problema real estaba en una moral de derrota.”
“La gente de TBM defendía cada empleo como el suyo propio, demostraba ser claramente experimentado, hablaba en su mismo lenguaje y realizaba cada tarea al lado de cada uno. Entre nuestros trabajadores, esto resultó en credibilidad inmediata.”
“Al inicio de cada taller de Avances Kaizen, los consultores de TBM explican cuáles serán los logros del equipo al final de la semana – y los equipos realmente lograban esas ganancias cada semana. Solían decirme: ¡Vaya, esto realmente funciona!’ El viraje de la moral – y la velocidad a la que ésta se dió – fue realmente asombroso.”
“TBM está tan integrada a nuestras operaciones que la gente suele confundir a sus consultores con nuestros propios trabajadores. ¡Hasta visten nuestras camisas!”